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Mirando a...

Y al final pasó...

Hoy el Diario AS amanece con un "Siniestro total" que pone fin a los comentarios de los últimos quince días donde se han escuchado frases del tipo: "El ejército blanco va a borrar Alcorcón del mapa", "Los alcorconeros se van a arrepentir de visitar el santuario blanco", "Se revivirá el espíritu Juanito de las grandes noches europeas" (este último trillado por los medios de comunicación hasta la saciedad), etc. Pero no, ayer, ante cerca de 80.000 espectadores, la Asociación Deportiva Alcorcón sólo perdió 1-0 y ha pasado a octavos de final dejando fuera al faraónico Real Madrid que, sean cuales sean sus excusas, no tienen justificación alguna.

El caso es que ayer los jugadores blancos no se mostraron apáticos como en la ida, le echaron ganas, pero no pudo ser... la prepotencia de algunos en el primer partido la pusieron parte de los aficionados durante la semana, ninguneando a un equipo, a una afición y a un pueblo que lo único que hizo en el Municipal de Santo Domingo fue echarle ganas, ilusión y empuje, sin importarles quiénes tuvieran en frente ni cuáles fueran sus sueldos, pero claro, eso escuece cuando tus miras están tan altas y ves al Barça y al Chelsea como únicos rivales dignos de respeto.

Sin embargo, ahí no terminó el desprecio al equipo del Sur de Madrid. Los jugadores no convocados para el partido se presentaron en el Santiago Bernabéu para ver a sus compañeros jugar el partido de vuelta. En una de las puertas, donde deberían recoger sus entradas, les comunicaron que no, que no había sitio para ellos (todo esto recogido por la SER) y les metieron en un cuarto con una televisión hasta que les encontraran acomodo "donde se pudiera". Hay que decir que, en el partido de ida, parte de la directiva del equipo local se quedó fuera del palco para que toda la comitiva madridista tuviera sitio (incluído Casillas). Uno de los no convocados, hablando por la radio ayer contaba el diálogo que tuvo con el empleado del club.

Jugador: Nos estáis mareando, ¿tan difícil es encontrar sitios entre 80000 personas?

Empleado: Sí, es que no queda ningún sitio libre.

Jugador: Y si vienen los del Barça les hacéis igual ¿no?

Empleado: Sí, claro, todos los equipos tienen igual trato

Jugador: Y mis cojones 33.

Así fue la conversación y es que, si el Real Madrid quiere ser, como pregonan, un club señor, debe dar el mismo trato sea cual sea el rival y, sobre todo, tener humildad. Saber que muchos millones no hacen equipo y que su afición se meta en la cabeza que no pueden hablar del pasado cuando se sienten atacados, que si el Alcorcón te ha clavado cuatro será porque lo han hecho bien y tú mal y que, a veces, es bueno reconocer que otros equipos son mejores.

En definitiva, Alcorcón sigue estando en el mapa ahí, al ladito de Móstoles y Fuenlabrada. Quizás este domingo pierda o empate con el Sporting B, quizás en la siguiente eliminatoria caiga ante un equipo menos glamouroso, pero ayer, por un día, unos jugadores de amarillo, en nombre de sus casi 170.000 habitantes, lograron poner en pie a 80.000 espectadores que, esta vez sí, supieron reconocer el buen hacer de un rival, que ha escrito la página más brillante de su Historia.

Leyendas Chinas VI

La sexta entrega de esta serie (muy útil cuando no se sabe muy bien sobre qué actualizar) habla sobre una leyenda que se enseña a los niños para que aprendan los cuatro grandes ríos que recorren China (Heilongjian, Huanghe, Yangtze y el Zhujiang). Cuenta la leyenda que su origen viene de uno de los seres más importantes de la cultura china, el dragón. Espero que os guste. 

Hace mucho tiempo, cuando no había ríos ni lagos en la Tierra sino solamente el mar del Este, habitaban en él cuatro dragones: el Gran Dragón, el Dragón Amarillo, el Dragón Negro y el Dragón Perlado. Un día, los cuatro dragones volaron desde el mar hacia el cielo, en donde comenzaron a jugar con las nubes.

De pronto uno de los dragones dijo a los demás “¡Vengan rápido a ver esto, por favor!”

"¿Qué sucede?” preguntaron al unísono los otros tres, mirando hacia donde apuntaba el Dragón Perlado.

Abajo, en la Tierra, se veía una multitud ofrendando panes y frutas y quemando incienso. Entre el gentío se destacaba una anciana de cabellos blancos, arrodillada en el suelo con un niño pequeño atado a su espalda. Ella rezaba: “Dios de los Cielos, por favor, envíanos pronto la lluvia para que tengamos arroz para nuestros niños”. Y es que no había llovido por largo tiempo. Los cultivos se secaban, la hierba estaba amarilla y la tierra se resquebrajaba bajo el sol ardiente.

"¡Cuán pobre es esta gente!” dijo el Dragón Amarillo, “y morirán si no llueve pronto”.

El Gran Dragón asintió. Entonces propuso "Vayamos a rogarle al Emperador de Jade para que haga llover”. Dicho lo cual dio un salto y desapareció entre las nubes. Los demás lo siguieron de cerca y todos volaron hacia el Palacio del Cielo. El Emperador de Jade era muy poderoso, pues estaba a cargo de los asuntos del cielo y de la tierra. Al emperador no le agradó ver a los dragones llegar a toda velocidad.

"¿Qué hacen aquí? ¿Por qué no se comportan como es debido y se quedan en el mar?

El Gran Dragón se adelantó y dijo: “Los cultivos de la Tierra se secan y mueren, su majestad. Le ruego que envíe pronto la lluvia”. “Muy bien. Primero vuelvan al mar y mañana enviaré la lluvia”, dijo el emperador. Los cuatro dragones le agradecieron y regresaron muy alegres. Pero pasaron diez días y ni una sola gota de agua cayó del cielo. La gente sufría más, algunos comían raíces, algunos comían arcilla, cuando ya no hubo más raíces. Viendo esto, los dragones se pusieron muy tristes, pues sabían que el Emperador de Jade sólo se preocupaba por su propio placer y nunca se tomaba a la gente en serio. Sólo ellos cuatro podían ayudar a la gente, pero ¿cómo hacerlo? Mirando hacia el vasto océano, el Gran Dragón dijo tener la solución.

"¿De qué se trata? ¡Habla ya!” dijeron los otros tres. "Miren. ¿No hay muchísima agua en el mar en donde vivimos? Podríamos tomarla y arrojarla hacia el cielo, entonces caería como si fuera lluvia y se salvarían la gente y sus cultivos” dijo el Gran Dragón. “¡Buena idea!” dijeron los demás aplaudiendo.“Pero”, advirtió el Gran Dragón, “si el emperador se entera nos castigará”.

"Haría cualquier cosa con tal de ayudar a la gente” dijo el Dragón Amarillo.

"Entonces comencemos. De seguro no nos arrepentiremos” dijo el Gran Dragón.

El Dragón Negro y el Perlado no se quedaron atrás y volaron hacia el mar para llenar sus bocas de agua, que luego soltaron sobre la Tierra. Los cuatro dragones iban y venían y el cielo se oscureció de tanta actividad. No pasó mucho rato hasta que el agua del mar estaba derramándose en forma de lluvia sobre toda la Tierra.

"¡Llueve, llueve! ¡Los cultivos se salvarán!” toda la gente saltaba y gritaba de alegría. Las espigas de trigo y el sorgo se enderezaron. El Dios del Mar descubrió lo que estaba sucediendo e informó al emperador.

"¿Cómo se atreven los cuatro dragones a dar lluvia sin mi permiso?” El Emperador de Jade estaba furioso y ordenó a las tropas del cielo que apresaran a los dragones. Los dragones, en evidente inferioridad numérica, no pudieron defenderse y pronto fueron arrestados y llevados al Palacio del Cielo.

"Ve y pon cuatro montañas sobre los cuatro dragones, para que nunca más puedan escapar” ordenó el emperador al Dios de las Montañas. Este uso su magia para que cuatro grandes montañas aparecieran volando y cayeran sobre los cuatro dragones. Aún así, los dragones nunca se arrepintieron de sus actos. Decididos a ayudar a la gente por toda la eternidad, se convirtieron en cuatro ríos, que corrieron atravesando las montañas y los valles, cruzando el territorio de oeste a este para llegar finalmente a su hogar, el mar.

Y así se formaron los cuatro grandes ríos de China: el Heilongjian (Dragón Negro) en el norte, el Huanghe (Río Amarillo) en el centro, el Changjiang (Yangtze, o Gran Río) en el sur y el Zhujiang (Perlado) mucho más al sur.

Alargando la infancia

El otro día hice una entrevista de trabajo en el Banco Santander. Tuve que ir hasta la ultramoderna Ciudad Financiera de Boadilla del Monte, un complejo empresarial en medio del campo (puedes debatir sobre las fluctuaciones del Ibex 35 con una vaca) con grandes medidas de seguridad y una organización más que cuidada. Una vez allí, además de otras pruebas, hicimos la llamada dinámica de grupo (tú, sentado con otros candidatos debatiendo en inglés y español sobre un tema). El caso es que hablamos sobre un artículo que trataba sobre una ley que sitúa a los profesores como autoridad pública, al nivel de jueces y policías, y mencionaba el porqué de la agresividad en el aula, etc.

Días después de esto se conoció la nueva iniciativa de Ángel Gabilondo, ministro de Educación, que propuso aumentar la Educación Obligatoria hasta los 18... y digo yo: ¿esto cómo se hace? ¿Se alargará el Bachillerato? ¿Se entrará más tarde a la Universidad? ¿La FP será obligatoria? ¿Habrá que incorporar dos años más de ríos, operaciones con matrices y literatura? No sé, yo esto no lo veo claro... más bien parece otro parche más que una solución...

Porqué... tenemos que imaginarnos un alumno del nuevo plan (el enésimo) que el día de su 18 cumpleaños, cuando su madre le diga: - Vamos, que tienes que ir al colegio. Él responda: - No mira, es que ya soy mayor de edad y como que no me viene dando la gana. ¿Cómo se arregla este problema? Obligarle no se puede, lo dice la ley.

Además, ¿no se debería dejar de zarandear la educación con cada cambio de gobierno? Los sucesivos de Felipe González, Aznar y ahora Zapatero han ido cambiando el modelo educativo, a esta base hay que añadirle lo que cada Comunidad Autónoma pone de su parte (no mira aquí estudiaremos Historia de Catalunya, la única que nos ha de importar) y ya, para terminar, aquellas que no añaden pero tampoco acatan (aquí en Valencia vamos a dar Educación para la Ciudadanía pero sólo usaremos las páginas pares del libro, se dara en checheno antiguo y el profesor impartirá la lección subido en un monociclo al ritmo de "Tengo un tractor amarillo"). Pues eso, creo que sería más importante alcanzar un pacto de Estado por la Educación, que permitiera crear algo a medio plazo, donde un alumno que empiece el colegio sepa que al salir tendrá una serie de conocimientos que le sirvan para su vida y, sobre todo, para competir en su entorno, que sepa idiomas y no chapurree su propio idioma y nada más (parece mentira con lo inteligentes que son los catalanes para todo y la cerrazón que tienen en torno a su lengua en algunas zonas por ejemplo). En definitiva, una Educación de verdad, que haga que no se rían de nosotros cuando intentamos dar el salto a Europa.

¿Educación hasta los 18? Así no se consigue que los alumnos sigan estudiando, si hacemos todo por vía "tienesque" (tienes que estudiar esto, tienes que llevar esto, tienes que hacer esto) lo único que conseguiremos será una preparación igual de pésima y un rechazo mucho mayor, porque no creo que un alumno desmotivado que repite cursos hasta cumplir los 16 y pueda dejar de estudiar quiera estar otros dos años esperando a que le liberen de esa carga. Pero bueno, como siempre empezamos la casa por el tejado y parcheamos lo que necesita ser demolido, nuestros planes de estudio cambian de nombre, de sistema de evaluación y de asignaturas con asombrosa rapidez y, mientras tanto, en Alemania se empieza a ofrecer Chino como segunda lengua en los colegios (el inglés ya es como si fuera materna). Spain is different, es nuestra gran excusa y, gracias al ministro, tendremos dos años más para aprenderla.

Un Ondas de color de rosa

La semana pasada se conocieron los premiados para los Ondas de este año, los galardones más importantes en el mundo de la comunicación en España. Estas estatuillas, que las da PRISA (la de El País, la SER, etc.), se crearon en 1954 y, a lo largo de los años, han premiado a todo tipo de programas, profesionales y equipos en radio, publicidad, cine, música y televisión.

El caso es que, ha habido de premios más o menos dudosos como el de Fama (concurso donde se llora, se grita, se baila -o algo parecido- y en el que todos los concursantes parecen tener 13 años y el autoestima por los suelos) como el mejor programa de entretenimiento por su carácter innovador o el de Física o Química (serie en la que actores mayores de edad simulan tener 16 años y hacer girar su vida en torno al sexo, las drogas, el alcohol, la fiesta, el sexo, el sexo y el sexo) por su capacidad de conectar con los jóvenes (aunque luego el Plan Nacional sobre Drogas se empeñe en intentar deshacer lo conseguido por la serie).

Los videos que hay a continuación tratan sobre: "Actividades de ocio y tiempo libre para adolescentes" (F o Q) y "Somos máas tiernos que el día de la madre" (Fama).

Sin embargo y, a pesar de estas dos muestras de los programas que hoy se pueden llevar un Ondas, el galardón más discutido ha sido el de mejor presentador de televisión, que ha sido para Jorge Javier Vázquez (Badalona, 1970), por su conducción del programa Sálvame, de Telecinco. Este premio ha sido muy polémico, la gente, por lo normal, se sitúa a favor o en contra, sin término medio, en mi opinión, el premio puede recaer en el presentador, dado que tiene una larga trayectoria y no es mal comunicador (además de ser licenciado en Filología Hispánica ha trabajado, a partir de su salida de la revista Pronto, en numerosos programas de televisión aunque bien es cierto que todos con el corte del tomate o el que ahora presenta).

A pesar de que el premiado pueda ser merecedor de este galardón, también creo que es una equivocación premiar a un género que, aunque es de lo más visto en televisión, no se puede dejar de catalogar como Telebasura. Donde gente sin preparación o procedentes de shows televisivos, se gritan, destripan vidas ajenas, se insultan y, sobre todo, ocupan un espacio que podría servir para muchos otros usos. Este es, por tanto, un premio a un modo de vida que casi todos critican, yo incluido, pero que se ha abierto paso hasta alcanzar su lugar donde, una vez consolidado, ha comenzado a recibir premios.

Ahí van un par de ejemplos del nuevo formato premiado:

Bueno... no todo está perdido, mientras podamos coger un libro y sentarnos a leer, habrá esperanza...

Una cosa de locos...

Esto del fútbol es una locura, más en concreto todo lo relacionado con el Madrid y su legión de periodistas - seguidores. Durante toda la semana, como siempre por otra parte, han salido todos los pormenores de los jugadores del Real Madrid (que si van bien al baño, si Guti ha entrenado con liguero rosa o fucsia, si les regalan Audis a todos por si no tienen dinero para comprárselo...). Esta semana, como tocaba, aparecieron algunos chicos del Alcorcón. Eran fontaneros, camareros, mecánicos, etc. que jugaban al fútbol en 2ªB y que eran tratados por los periodistas como una cosa muy mona e inofensiva que era graciosa porque todo alrededor de ellos era cutre... que majos ¿no?

Pues se presentaron las megaestrellas del Madrid en Alcorcón a dar un paseo. La rabiosa prensa deportiva pro-Real Madrid se frotaba las manos pensando en un 0-10 pero no, resulta que la señorita Gutiérrez no consideraba oportuno romperse una uña en un campo tan vulgar, los defensas no creían que esos señores con nombres tan poco glamurosos como Ernesto o Borja les pudieran meter un gol, hábrase visto semejante desfachatez y osadía...

La cosa siguió y fueron cayendo goles de unos señores de amarillo que terminaron ganando 4-0 al todopoderoso equipo de Flo, pero lo mejor llegaría después, cuando toda la prensa se comienza a rasgar las vestiduras, quieren linchar al entrenador, buscan las estadísticas de remontadas del Madrid en los últimos 47 años... una orgía estadística y opinativa. Los hay de todo tipo... Juanma Trueba suele ser madridista pero realista, De la Morena pone voz de: esto que te digo a ti que eres my friend es muy interesante e importante porque hablo despacito y con pausas y otros como Roncero pensarán que hay una conspiración judeo-masónica contra el Madrid y en realidad el Alcorcón era el Manchester, el Chelsea y una horda de arcángeles celestiales juntos, y Ernesto dale que te pego...

En fin, que es muy divertido ver lo que da de sí el fútbol. Todos los sesudos periodistas, tertulianos, analistas y medios de comunicación en general analizarán todos y cada uno de los movimientos de ese megacrack alcorconero llamado Carmelo y escribirán ríos de tinta y llenarán minutos de informativo con declaraciones banales que a nadie importan, pero la gente quiere carnaza y escuchar por enésima vez a Raúl decir: "Sí bueno no...". Mientras tanto, habrá un camarero, un mozo de almacén, un mecánico y muchos otros que sonreirán al ver su nombre en el periódico junto al de las estrellas, a las cuales y, a pesar de los periodistas, eclipsaron por un día.

España, país de gordos

Los primeros días tras volver de China me fijé en algo a lo que antes no había dado mucha importancia... España está llena de gordos... allí, ya sea por la alimentación, por el ritmo de vida o por la mezcla de ambas, es muy difícil encontrar a alguien con sobrepeso.

El caso es que, según una noticia que vi el otro día, en España tenemos a uno de cada cuatro adultos con obesidad y cerca del 40% sufre sobrepeso así que... o la dieta mediterránea se ha vuelto mala de repente, o no la seguimos, o nuestro ritmo de vida y costumbres nos hacen engordar y derivar al sedentarismo y a la acumulación de lípidos.

Parece algo para tomarse a risa, qué más dará que la gente esté más o menos gorda... pues la verdad es que no, si a nuestra saturada Seguridad Social le metemos un incremento en la atención a problemas cardiovasculares, lesiones óseas y decenas de problemas derivados, ¿qué pasará? ¿puede absorber el sistema el incremento de peso de nuestra sociedad? Yo creo que no... y para muestra un botón, en Philadelphia, en el año 2006, más o menos el 80% de la población sufría sobrepeso y los sistemas de salud, que no eran gratuitos como aquí, estaban hasta arriba. ¿Qué hicieron? poner impuestos más altos cuanto más gordo estuvieras y tarifas especiales en el transporte público porque claro... no es lo mismo gastar gasolina pesando 65 Kg. que 125... ¿no? El caso es que el invento parece que funciona y ahora "sólo" tienen un 65% de población con sobrepeso... y en sólo tres años.

Para España se han barajado soluciones, adelantar la hora de la cena para parecernos a los países nórdicos, algo que choca frontalmente con nuestra cultura de comer-dormir, gravar los alimentos con azúcares o altos en grasas saturadas (en proceso de aplicación), fomentar el ejercicio físico de los niños y jóvenes (o como tirar el dinero del contribuyente capítulo II), etc.

En fin, que tener sobrepeso pudiendo evitarlo es algo estúpido (aquellos que por metabolismo u otros problemas no puedan hacer gran cosa es otro tema), se aumenta la fatiga, la sensación de cansancio, normalmente baja la confianza en uno mismo y, fuera de todo tratamiento psicológico, no es sano. ¡Hala a correr!

Leyendas chinas V

Desconozco a quién pertenece esta leyenda china. Hace un tiempo la contaron en clase de chino y habla sobre que todas las acciones que hagamos en nuestra vida tienen o tendrán una consecuencia. Espero que os guste (ya el siguiente post no tratará sobre algo chino... o quizás sí...).

Li Chuang tenía 17 años y vivía en una aldea agrícola del Sur de China. Sus padres, agricultores de clase baja, había gastado todos sus ahorros en costear a su único hijo una buena educación que le permitiera ir a la universidad y abandonar el ambiente de pobreza y necesidad en el que había crecido. Para ello, el joven debía de pasar un único examen al terminar la escuela y debía pasarlo bien ya que, sólo los 20 mejores, irían a la universidad.

Durante los últimos meses Li Chuang concentró todas sus fuerzas y su atención en estudiar. No salía apenas de casa más que para ayudar a su padre en el campo y los libros fueron ocupando, paulatinamente, más horas en su día a día. Una tarde, preso del aburrimiento, el joven se fijo en un mosquito que había quedado atrapado en una tela de araña. Li Chuang, sin saber porqué, sintió compasión del prisionero y lo liberó viendo como éste se alejaba a través de la ventana, tras un vistazo rápido a las montañas que rodeaban su aldea, el joven se volvió a sumergir en su estudio.

Los meses pasaron y el día del examen llegó. Li Chuang, que había estudiado a conciencia, se encontraba nervioso pero confiado momentos antes de la prueba, llamaron para entrar y todos los estudiantes fueron hacia el aula, donde catedráticos de la universidad vigilarían cada uno de los movimientos de los examinados. Las tres horas que duró el examen se hicieron cortas para Li Chuang quien, a pesar de estar satisfecho por cómo había realizado su examen, no dejaba de repasar mentalmente cada uno de sus ejercicios. Entonces se percató de su error... había escrito 大 (grande) en lugar de 太 (demasiado). El error era mínimo, tan solo un trazo, un fallo que, aunque no supusiera mucho, no le permitiría llegar al 100, Li Chuang comenzó a temer por su nota y por su entrada en la universidad, por lo que había estado luchando toda su vida...

El mes que tardaron en salir las calificaciones fue como una vida para el joven Li Chuang, que acudió temeroso junto a su padre a ver la nota. No se lo podía creer, tenía un 100, la mejor calificación de todas, la nota más alta posible. Sin embargo, sabedor de su error y con la conciencia intranquila, decidió hablar con el examinador, no podía tener un 100 habiendo tenido un fallo tan claro. El examinador, extrañado ante la reclamación del estudiante, entregó el examen a éste que, al abrir el examen y buscar su error vio todo correcto pero, al fijarse mejor donde él sabía que había fallado vio algo que le sorprendió... el mosquito que semanas atrás había liberado, decidió dar su vida convirtiéndose en el último trazo de 太, devolviendo así el favor al joven Li Chuang...

Ajustando biorritmos: China vs. China

España, Universidad, primera semana de clase, no quiero ir al cole, quiero China, todo aquí es caro (mucho)... en fin, es lo que toca, vuelta a la realidad, al ritmo de cada día, a la rutina, que a veces se echa de menos, vuelta a lo de siempre que, al fin y al cabo, no está tan mal...

En este post quería comentar, aunque he intentado desgranarlo poco a poco en los anteriores, las cosas buenas que tiene China y, sobre todo, la gente china, las costumbres y curiosidades que, aquella persona que vaya al país, va a encontrar. Sin embargo, el país asiático no es un vergel de prosperidad, felicidad y buenas maneras, hay diferentes costumbres o aspectos que pueden causar impresión en el visitante o, incluso, disgustarle... si alguien tiene previsto darse una vuelta por allí, avisado queda.

La China que gusta se compone de precios muy bajos en casi todos los lugares y en casi todos los artículos. Si el viajero no quiere gastarse mucho dinero puede comer, con calidad, por unos 3-4 euros diarios, además, la variedad gastronómica de China es amplia y sorprenderá al visitante con numerosas ofertas de las distintas regiones chinas (y del extranjero). La segunda cosa a destacar es la apertura de la gente. Al contrario de lo que se pueda pensar, la gente de Pekín es muy abierta, es de gran ayuda conocer algunas cosas básicas de chino pero, si no se puede llegar a un entendimiento (poca gente habla inglés), los chinos se preocupan por llegar a un acuerdo o intentar hacerse entender, algo a agradecer en un país que nos puede parecer lejano y extraño. El tercer aspecto es la impresionante oferta cultural que ofrece la ciudad. Pekín, lejos de rechazar influencias extranjeras, abogan por incorporar tendencias y corrientes extranjeras aunque a veces, como comentaré más adelante, desemboquen en extrañas modas. Cuarto y último (cada uno podrá descubrir mil y un motivos más para recomendar este lugar) es la cantidad de gente a tu servicio. Cierto es que es un estado comunista y que se intenta que todo el mundo tenga algo que hacer pero tener gente a la que preguntar, a la que pedir (restaurantes...) sin tener que esperar, es algo notorio en un país de más de 1300 millones de habitantes.

La China que no gusta tiene muchos pequeños aspectos que pueden resultar chocantes para los turistas. Una de las costumbres más famosas es la de escupir en la calle. En Pekín, antes de los Juegos, se intentó reeducar a los habitantes para que no lo hicieran pero, para disgusto del que escucha, los chinos siguen haciendo acopio de material (muy sonoro) y escupiendo pero, al menos, es muy raro que lo hagan sobre el pavimento. Otras realidades que pueden disgustar al que vaya son las relativas al ambiente. Pekín, a pesar de las mejoras, sigue siendo una ciudad muy contaminada (motivo en parte de los esputos) y, en la que además, se cocina mucho en la calle (abundan los puestos de comida callejera). Todo esto hace que en muchos lugares de la ciudad el olor sea realmente insoportable y tengamos que acelerar el paso ya que, como todo mal olor que no esperamos, penetra en las pituitarias. El tercer motivo de "queja" es la educación. Como ya comenté, en el metro de Pekín no existe el "antes de entrar, dejen salir", allí, todo funciona a empujones e intentos de colarse (una cola de chinos es algo para grabar, las entradas en los ascensores para aprender a luchar y el metro un lugar para observar). Por último y, aunque no es realmente motivo de queja, los chinos han cogido todas las tendencias de todos los estilos occidentales (punk, pijo, rockero, pop...) y los han combinado como han querido para vestir... así, podríamos decir que los jóvenes chinos son unos de los peores vestidos del Mundo (casi seguro). Si alguien va por negocios o similar, llevar calcetines blancos con traje y zapatos oscuros, es elegante.

En definitiva, como todos los lugares, Pekín y, por extensión China (aunque China deben ser como 100 países en uno), tiene numerosas cosas que llamarán la atención para bien o para mal al que decida visitar la ciudad. Sin embargo, estas últimas no han de ser óbice para no recomendar una ciudad que es distinta y genial y que, como he podido comprobar, tiene muchísimo que ofrecer.